Obra realizada con el apoyo del Fonca-Conacyt en el programa “Residencias Artísticas 2012-2013”, en Buenos Aires – Argentina.

Correspondencias

Trata de reflejar la noción cosmogónica arraigada en diversas culturas ancestrales del mundo, donde la música, danza y poesía establecen un discurso a partir de la unidad indivisible como parte del ritual; concepción opuesta a la visión modernista occidental que desarticula las artes en áreas especializadas.

Ficha Técnica

Compositora, directora escénica y concepto:

Tania Rubio

Director Musical:

Omar López

Músicos

Alexander Bruck, Carlo Prieto, Jorge Amador, Gilberto Celis

Bailarinas:

Programa de Formación de Creadores Escénicos FMXLab de Foramen M Freda Fitch, Sil Mohedano, Sandy Gómez Villavicencio, Brii Anda

Ingeniero en mecatrónica:

Pol Torres

Diseño del monstruo Automatón:

Tania Rubio, Pol Torres y Gloria Steph

Construcción del monstruo Automatón:

Gloria Steph Farfan P, Ariadna Arturovna Rovelo, Pol Torres, Tania Rubio, Marlene López, Sandy, Brianda, Freda y Silvia. Iluminación: Liz Zambrano

Ingenieros de audio:

Mauro Herrera y Patricio Calatayud

 

 

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Concepto

A lo largo de la historia, las sociedades anteriores a la nuestra han dejado un legado cultural (artístico, simbólico, científico y/o tecnológico), a través del cual podemos indagar sobre el pasado de la humanidad. Parte del legado del S.XX, fueron grandes cambios científicos, económicos, políticos y sociales, algunos de ellos: la energía nuclear, la bomba atómica, modificación genética en los alimentos, el capitalismo, dos guerras mundiales, entre muchos otros, los cuales han generado graves problemas a nuestro planeta y a la sociedad. A partir de estos cambios sociales, políticos, económicos, nos enfrentamos a una era cuya sociedad opera bajo ‘la técnica modernista’, el elaborar propio del ‘maquinismo’ dice Heidegger, como un modo de obrar del hombre, cuyos medios, desde los procesos de fabricación, transformación y el aprovechamiento de útiles, nos ayudan a conseguir determinados fines, como el “dominio”: de la naturaleza, las especies, el hombre y el planeta en general. Es una voluntad de poder impuesta como visión totalitaria del mundo, que además inaugura una forma de actuar para apropiarse de todo lo vivo y no vivo dentro de él, conforme avanza la tecnología, hasta lo que hay fuera de él.

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La obra es una mirada crítica hacia el hombre moderno tan acostumbrado a ver objetos y no existencias, el cual ha creado una sociedad automatizada. Habitamos una realidad que ha perdido la relación con el mundo sensitivo-espiritual, por lo tanto no somos capaces de ver la montaña como montaña, ni a los entes como seres vivos; sufren un emplazamiento ontológico en el que son sometidos al orden de eficacia y utilidad, colocando todo lo existente en el proceso de producción como si fuera elaborable y vendible, a partir de lo cual, el individuo ya no se preocupa por lo que es, sino por lo que tiene, o puede llegar a adquirir, sin importar el precio que pague a cambio.

 

Argumento

La obra consiste en la creación de un monstruo en escena cuyo nombre es “Automatón”, producto de la sociedad autómata de consumo el cual va cobrando vida conforme al cúmulo de acciones inconscientes humanas en torno al hiper-consumo y el desperdicio exacerbados, lo cual hace al Automatón un ser cada vez más poderoso e imparable.

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Escenas

I Maquínicos Plastífonos

El ser humano moderno ha perdido sensibilidad y conciencia para entablar una relación saludable con su entorno natural. Las personas que habitan en las grandes urbes, son incapaces de ver a la naturaleza como seres de vida, deben asignarles un valor de utilidad que cumpla una función específica dentro de la estructura medios-fin, de tal forma que, la naturaleza se ha tornado un proveedor de recursos naturales cuya propiedad se ha privatizado y distribuido entre el gremio en el poder.

La escena uno evoca los sonidos de la piel y las entrañas del monstruo, cuyos elementos se encuentran en el corazón de la tierra, las profundidades del planeta donde se extrae el líquido vital de la sociedad moderna: “el petróleo” del cual se derivan plásticos, pesticidas, detergentes, entre muchos otros elementos que dañan y contaminan la tierra.

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II Maquínicos Terráfonos

Plantas y animales se han tornado esclavos de producción y experimentación para satisfacer las necesidades creadas del hombre moderno. Algunos pretextos como la escasez de alimentos y la sobrepoblación contribuyen a fomentar la explotación ambiental de manera cruel e inconsciente.

En la escena dos, los personajes aluden a culturas ancestrales, hacen sonar el pulso de la vida y el latido de la tierra, el cual ha sido ensordecido por el sonido de las máquinas y los autómatas trabajando sin un latido de vida, conciencia y esperanza.

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III Maquínicos Aerófonos

De la tierra nacen los árboles, de los árboles nace el aire que respiramos; si sepultamos esos árboles y enterramos la tierra debajo del concreto, ¿con cuánto aire nos quedamos? Los pulmones se extinguen, el alimento se agota, el aire se torna gris y denso, la toxicidad del aire amarga nuestros corazones, nos torna violentos, agresivos, inconscientes, ansiosos. La sobre-estimulación a los sentidos nos torna ciegos, sordos e insensibles, la virtualidad en las ciudades nos deja un vacío que intenta llenarse consumiendo objetos desechables.

La escena tres se refiere a la contaminación del aire; el ruido y la capa gris que nos mata, es el velo que arrulla al monstruo mientras duerme.

 

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IV Automatón

En la actualidad todo se ha vuelto desechable: la ropa, los aparatos electrónicos, los muebles, las casas, los amigos, las relaciones humanas, la familia, los principios, el conocimiento, todo es desechable. Pero cuando nos demos la oportunidad de mirar todo lo que hemos desechado, esperemos no sea demasiado tarde, por que hay cosas que ya no se pueden recuperar.

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En la escena final el sonido de la devastación le da vida al monstruo, la sociedad consumista, inconsciente e individualista ha generado su propio autómata, el monstruo finalmente toma forma, el Automatón está vivo!, ha despertado listo para devorar y destruir todo a su paso.

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