Creation

Los animales símbolo de las altas culturas

Obra elestroacústica acusmática derivada del actual proyecto investigación apoyado por el  FONCA-CONACYT, sobre instrumentos precolombinos.

La pieza ha sido realizada con artefactos sonoros de arcilla construidos por la compositora.

Los instrumentos fueron creados en el taller de la ceramista Adriana Martínez, bajo la asesoría de Vanesa Robles, Estefania Weinberger, Adriana Martínez y Esteban Valdivia.

 

Transobjetividades Urbanas

Pieza de teatro-danza-música realizada a partir de la puesta en escena de máquinas autómatas realizadas por Daniel Daverio en el Teatro Maipo en Buenos Aires, Argentina en 2015.

Velocidades, ruidos y ansiedades son los pasos que marcan el ritmo de la ciudad, cuya objetividad nebulosa edifica sus cimientos en la ideología mítica del orden y el progreso. El valor de la vida se cuantificado en productos y ganancias. La objetividad urbana, mide, cuantifica, clasifica y asigna valores económicos a los sueños, la vida, los seres vivos, el ser.

“Todos somos un objeto mercancía.”

 

 

Pienso, luego me desaparecen

Pieza para cuarteto de clarinetes realizada en México, país donde la próxima víctima del crimen, la violencia y la injusticia podría ser cualquiera…

Dedicada a todxs lxs desaparecidxs.

En cada despertar se halla una fosa con cientos de cuerpos sin rostro, ni nombre.

El pensamiento, una forma elevada de respiración

El hombre es un instrumento por donde resuena y se amplifica el aire, la flauta es una extensión del cuerpo del hombre.

Hablar es respirar en voz alta, donde cada letra es un aliento diferente que devela un estado de conciencia transitando en la perpetua dicotomía entre el impulso de vida y la pulsión de muerte. La primera inhalación expresa un deseo como primer acto de vida, la voluntad de permanecer se renueva constantemente a través del éxtasis como una continua creación de nuevos estados del ser, hasta la última exhalación hacia el no-ser que se diluye en el ciclo de lo infinito.

Sexo, drogas y el lado oscuro de la luna

Los humanos son seres de placer, obsesivos, contradictorios, llenos de miedos y monstruos que acechan por las noches y seducen durante el día. En los momentos más frágiles el yo puede quebrarse generando fantasías catastróficas que amenazan y liberan simultáneamente.

El yo es otro que surge del interior, no como una creación externa al creador, sino como proyección de lo oculto y más íntimo del ser que ha sido velado hacia una extemidad. En la presente obra se busca trabajar la noción del ‘nosotros’ como parte de la dicotomía del yo frente al otro, donde el gesto de cada intérprete es en tanto deseo del otro, de modo que no es sin el otro; que a su vez es la evocación del yo. La obra es una creación colectiva en tiempo real que deriva del nos-otros.

…La realidad existe por que puedo imaginarla…

Homem Duro

Danza y electroacústica, pieza del artista performer Eidglas Xavier con quien colaboré en la realización del diseño sonoro.

Obra que experimenta con las metáforas de los materiales y la inmaterialidad; lo orgánico del cuerpo y su naturaleza que se transforma constantemente, se corrompe y se distorciona por cuerpos inorgánicos-maquínicos hacia lo efímero. ¿Después de todo, qué es lo que nos queda?

¿Qué hay detrás del cuerpo y la materia?

 

 

Los 7 Colores de la Luna

Obra que trabaja sobre el diseño de un espacio sonoro que invita al espectador a transitar sobre su propia estancia y permanencia en el tiempo.

Caleidoscopio audio-lumínico que afecta a los cuerpos dibujando el vacío del entendimiento puro, donde las alas de las ideas se liberan hacia el mundo sensible transinteligible, donde la no linealidad como un arquetipo de la eternidad transmite un discurso tautológico donde el no ser se deja habitar para dejarse estar.

Entomofagia

Pieza colaborativa para una degustación entomofágica en el King College de Londres.

 

Transobjetividades Urbanas

El flujo de las urbes es como una bola de nieve cayendo rápidamente, almacenando en cada rincón un gran cúmulo de historias, tristezas, llantos y desconsuelos;
 enojos, iras, risas y ansiedades;
 suicidios, tormentas, anhelos, asesinatos e injusticias, que contienen una gama interminable de paisajes sonoros. La bola del tiempo nunca se detiene, y nunca mira hacia atrás, todo se acumula en acciones inconscientes como resultado de una sociedad enajenada de máquinas autómatas desprovistas de espíritu, sensibilidad y conciencia.